Movimento Operaio

La pagina di Antonio Moscato

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Attualità e Polemiche --> Actualidad latinoamericana --> Venezuela: debate sobre la devaluación

Venezuela: debate sobre la devaluación

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1) Una derrota anunciada

José Machete
Aporrea
http://www.aporrea.org/

No tengo la menor duda de que con la medida para aumentar el precio oficial del dólar, hemos recibido una contundente derrota política y económica. Hace meses que la oposición y las empresas privadas daban como un hecho consumado, esta devaluación y presionaban de diversas maneras al gobierno, para que tomara esta medida, A pesar de los desmentidos del gobierno, y de los esfuerzos que hiso para evitarlo, los comerciantes fijaron sus precios en enero, de acuerdo a lo que ellos calculaban que sería la devaluación y no estuvieron muy lejos de lo cierto. El gobierno terminó dándoles la razón o cediendo a sus presiones, lo cual deja muy mal parado al gabinete económico del gobierno si es que se equivocaron en todos sus cálculos y no fue una conducta premeditada y debidamente calculada. Por supuesto que no es un "paquetazo neoliberal" ni mucho menos un "viernes negro bolivariano" como la sempiterna fauna del izquierdismo infantil lo quiere calificar. En todo caso, hasta ahora es una percepción que la oposición y sus medios de comunicación, la han hecho parecer como la conducta de un gobierno débil, inepto, que sin Chávez, cede con relativa facilidad, a la presión y al chantaje de las grandes empresas. Lo cual la envalentona para profundizar su ataque por esa vía y en ese frente, lo que significa que el combate no ha terminado. Porque ciertamente una devaluación de un 46.5% de bolívar no es una tontería y afecta al salario real de los venezolanos dada la dependencias económicas persistentes que tenemos frente al dólar.

Al mismo tiempo la autoridad del gobierno sufre un duro golpe porque no pudo evitar los aumentos desmesurados de los precios ni la especulación. Es cierto que las medidas económicas deben mantenerse dentro de un buen margen de discreción, para evitar que los empresarios especuladores se aprovechen, como lo hacían cuando eran ellos quienes dirigían la economía del país y compraban millones dólares antes de cada devaluación, para sacarlos fuera del país y luego traerlos y venderlos al nuevo precio. Pero en esta oportunidad, los únicos que no sabíamos nada de las nuevas medidas económicas, aunque el silencio de Jorge Giordani nos hacía sospechar algo, éramos los revolucionarios de a pie, los que no tenemos como comprar dólares ni que nos lo vendan a 1 bolívar. Aunque tampoco los queremos comprar, creemos y seguiremos creyendo lo que dice el gobierno y le apostamos a la revolución y al socialismo. Con ellas algunas veces ganamos y otras las perdemos, como nos tocó esta vez... en que tanto los grandes empresarios como los altos funcionarios públicos ya sabían.

Perder una batalla después de tantas victorias no es una catástrofe irremediable, salvo que empecemos a buscar culpables dentro de nosotros mismos, a sacarnos las tripas unos a otros en vez de averiguar las razones y las causas de esta derrota que sin ser determinante no deja de tener importancia. Estamos muy lejos de las situaciones que viven los países totalmente capitalistas. Pero la existencia de una economía globalizada y la imposibilidad de construir un socialismo aislado del resto del mundo no dejan de afectarnos. Más que su poderío militar y económica que aun mantiene el capitalismo, es su capacidad de manipulación sobre el viejo sindicalismo economicista y lochero entre numerosos trabajadores y sectores sociales medios nacional internacionalmente lo que le impide a los trabajadores y al pueblo tomar el poder y adueñarse del gobierno, sobre todo en Venezuela donde la presencia y el liderazgo de Chávez es un catalizador revolucionario. Claro que el principal responsable es el gobierno pero cada uno de nosotros tiene su cuota de responsabilidad. ¿Quienes son lo que salen corriendo a comprar en grandes cantidades los alimentos y las medicinas que se agotan rápidamente? ¿Quiénes son los que pagan precios especulativos sin ninguna necesidad? ¿Quiénes guardan silencio ante el sabotaje, la obstrucción, el acaparamiento, la especulación que hacen nuestros compatriotas en las propias redes estadales de distribución de alimentos? ¿Quienes no se organizan para ejercer cabalmente el gobierno del pueblo e impedir el boicot de los empresarios a la producción y la distribución de alimentos?

En plena campaña electoral algunas personalidades advirtieron sobre la posibilidad de obtener una victoria táctica electoral pero que al mismo tiempo seria una derrota estratégica política. Entre otras cuestiones señalaban el tipo de campaña electoral populista, que hicimos. La dirigimos únicamente a conseguir votos, pero no se creó conciencia política de nuestros propios intereses y de que, lo logrado hasta ahora, no era poco. De que esos beneficios costaron, y cuestan bastantes recursos económicos del Estado, esfuerzos y sacrificios de mucha gente durante muchos años de lucha y de trabajo consecuente. Que: tal como lo dijo Vladimir Acosta en su discurso del 21 aniversario del 4 de febrero, había que defenderlos. . Por allí se nos coló un consumismo desaforado que arrasó con todas la ofertas de bienes, especialmente alimentos y creó una situación que la oposición hiso aparecer como incapacidad de un gobierno inepto y sin legitimidad democrática.

Ahora más que nunca es necesario hacer un frente común, gobierno, pueblo armado y desarmado para enfrentar al capitalismo y derrotarlos mediante una ofensiva en profundidad que abarque la propiedad privada sobre los medios de producción, la productividad en las empresas del estado y la eficiencia en la utilización de los recursos. Algo de eso adelantó Jorge Giordani, pero fue muy superficial. Nuestros funcionarios deben aprender a informar sobre la cuantía y forma en que se invierten los recursos pero al mismo tiempo sobre los resultados. No basta con decir que se invierten tantos millones en educación sin decir cuántos locales se construyeron y a cuantos venezolanos se beneficiaron. El despilfarro, los excesos festivos y el consumismo fomentan una irresponsabilidad ciudadana que raya en la anarquía. Ningún país puede producir lo que necesita con dos meses de festividades navideñas, empatadas con las carnavalescas las cuales, al menos el promovido por la gobernación y las Alcaldías, en el Estado Bolívar. Son una rememoración de la colonia y del mantuanismo, repartiendo dadivas tirándole caramelos, espejitos y baratijas desde suntuosas carrozas al pueblo encandilado y ebrio de falsa alegría. Así no se construye un país y mucho menos socialista.

Todos los venezolanos debemos prepararnos para defender lo que hemos logrado. Ahora, la oligarquía parasitaria, el empresariado rentista, el imperialismo y los partidos políticos "puntofijistas" están contentos, perciben un retroceso del gobierno y están más convencidos de que pueden, aprovechando la ausencia de Chávez, terminar de "rematar".

No creo que sea la hora de pasarle factura a Nicolás Maduro o a Diosdado Cabello, ni a los ministros del gabinete a pesar de que algunos de ellos se "equivocan demasiado" Ellos están haciendo lo que está a su alcance. Pero la fuerza a la que se enfrentan es descomunal Aunque no deben andar buscando justificaciones ni eludiendo responsabilidades. Ni dando explicaciones sobre nuestros propios errores. Lo que tenemos es que corregirlos.

De nuevo solo la unidad, en torno al inconstante proceso revolucionario, cerrando filas al lado del gobierno y con la autoridad nacional e internacional de Chávez. Podemos detenerlos y mantener viva la llama revolucionaria y socialista.

Asumamos esta derrota tal como Chávez nos ha enseñado, con la entereza y el coraje de un tigre sabanero, con la humildad de las palomas y le certera picada de una cascabel a la orilla del camino.

Que el pueblo en la calle y al lado del gobierno y de sus Fuerzas armadas creando los mecanismos necesarios, corresponsablemente se constituya en Órganos Superiores para optimización del sistema Cambiario, del Control de Precios, de La Contraloría Popular de la eficiencia de los servicios públicos, de la Participación y de la democratización en las decisiones, política, económicas y sociales fundamentales etc.


2) La oposición tenía razón

 

Rafael Boscán Arrieta *

Aporrea

http://www.aporrea.org/

 

 

Desde que me gradué en 1993 en periodismo, el anterior es quizás el título más difícil que me ha tocado redactar. En principio, por la paradoja implícita de tener en la misma oración las palabras oposición y razón. En segundo lugar, porque no suelo regalarle al enemigo ni una miga de reconocimiento.

Pero ciertos acontecimientos me han torcido el brazo con el cual escribo, en la mayoría de los casos, para desmentir las matrices de opinión de nuestros compatriotas habitantes de la derecha enloquecida y lunar.

En agosto 2012, el diferencial entre el dólar oficial y el "paralelo" estaba en unos 4 bolívares. Acercándose la elección presidencial, el ataque financiero de la derecha apátrida se concentró en difundir la inminencia de una devaluación, con lo cual el dólar paralelo se disparó a las nubes, y con él la especulación en el comercio que remarcaba precios casi a diario con la excusa del dólar. En algún momento pensé que nos iba a pasar como a Argentina y su hiperinflación, momento en el cual los precios variaban tan rápido que no se remarcaban en los productos, sino que se anunciaban por los parlantes de los supermercados. ¡Capitalismo puro!

Pero en todo momento negué que la devaluación viniera. No sólo porque siempre pensé que podían tomarse medidas para atacar la especulación con la moneda, sino porque los voceros del gobierno lo negaron repetidamente, ¡hasta hace unos días! Mis conocidos opositores lo afirmaban, y yo lo negaba una y otra vez. Cuando se decomisaron 19 mil toneladas en alimentos acaparados, se renovaba mi fe en el accionar gubernamental.

Pero la oposición tenía razón. No solo en el hecho del ajuste cambiario, sino en que su conspiración financiera, tarde o temprano, lograría torcernos el brazo. ¿Por qué? Fácil, porque ellos se manejan en los mecanismos de la economía real, capitalista, rentista, mientras nosotros pensamos que el socialismo anda caminando por allí haciendo magia en los desequilibrios económicos.

Decimos que somos socialistas y luego devaluamos la moneda en 46 % y afirmamos que eso no afectará el bolsillo del pueblo. El dólar pasa de 4,30 a 6,30, pero no se decide congelar precios para que no se abuse del consumidor mientras las existencias en el mercado, que debieron ser adquiridas al dólar oficial, se agotan. Se hace el ajuste cambiario, pero el ajuste en los salarios tendrá que esperar, al menos dos meses, hasta mayo.

¿Y cuál era la discusión en los días anteriores? Que si la gorra, que si Winston y Leonardo, la corrupción en Primero Justicia. Alguien ha señalado, sabiamente, que medidas como éstas no se avisan. Cierto. Pero eso pasa en otras realidades donde no se está construyendo un proyecto colectivo, donde la opinión de los diversos sectores debe contar. Por ejemplo, se podía haber dicho que la medida no puede ser aislada, que deben tomarse decisiones económicas y políticas para de una vez por todas salir del atolladero de un país que vende sus entrañas al exterior y luego importa lo que necesita, y lo demás se lo deja al tan caritativo sector privado nacional.

La oposición tenía razón. ¿La seguirá teniendo?

* Periodista/Docente universitario.

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3) El gobierno venezolano prepara nuevas medidas

Aunque no trascendieron, se especula que aumentará las naftas

 

Ludmila Vinogradoff, desde Caracas
Clarín, Buenos Aires, 11-2-2013
http://www.clarin.com/mundo/


 

Después de la devaluación del 32% del bolívar anunciada el viernes, un día antes de las fiestas de carnaval para no desanimar a la gente en las vacaciones, el gobierno venezolano prepara otras medidas para lanzar después del regreso de las festividades, tal vez en Semana Santa en marzo, para que el golpe no sea tan duro ni tan seguido.


Lo dijo por la estatal Venezolana de Televisión el vicepresidente Nicolás Maduro después de anunciar la devaluación de 4,30 a 6,30 bolívares por dólar, la eliminación del Sistema de Transferencia (Sitme) que operaba como un segundo nivel de otorgamiento de divisas al cambio de 5,30, la creación de un nuevo organismo y la flexibilización de las cuentas en dólares.


El anuncio de la segunda parte de las medidas pasó por debajo de la mesa, pero Globovisión lo rescató del olvido. Maduro adelantó que el gobierno tomará más medidas económicas, que habrían sido autorizadas por el presidente Hugo Chávez durante la visita que le hizo la semana pasada en La Habana donde se recupera de la cuarta operación por el cáncer que padece en la pelvis.


El vicepresidente no quiso aclarar cuáles serán las próximas medidas que lanzarán para “fortalecer la economía nacional”, pero los movimientos indican que es sobre la gasolina. “Desde el Gobierno se preparan para intensificar la campaña para justificar un eventual incremento del precio de la gasolina, que se mantiene fijo desde 1996 cuando se aplicó un aumento de 500%”, dice Globovisión.


Chávez no ha aumentado el precio de la nafta en los 14 años que lleva en el poder. La gasolina de 95 octanos cuesta 0,097 centavos del bolívar.


Es la más barata del mundo y cuesta 1 dólar llenar un tanque. Con la devaluación a 6,30, la nafta prácticamente se desperdicia. “Fuentes oficiales señalan que el subsidio a la gasolina supera los 8.000 millones de dólares, mientras que estudios privados lo elevan a 15.000 millones de dólares”, añade el canal de televisión.


Después del “Caracazo”, unas protestas que estallaron por el aumento de la gasolina, a 20 días de haber tomado posesión del cargo Carlos Andrés Pérez en su segunda presidencia, todos los gobiernos sucesivos han temido que les ocurra lo mismo. Es un tema sensible. Por ello es que el gobierno chavista asegura que no volverá ocurrir otro “Caracazo” mientras prepara una campaña para prevenir las consecuencias.


La campaña a favor del aumento de la gasolina forma parte de la estrategia del gobierno de minimizar el impacto de las medidas, responsabilizando a Chávez, que se encuentra ausente en Cuba, para que no afecte directamente la imagen de Maduro, quien se encuentra en campaña electoral desde principios de enero para las próximas presidenciales, cuya fecha se determinará 30 días después de que asuma la Presidencia el presidente de la Asamblea Nacional tan pronto se declare la ausencia o la inhabilitación de Chávez.

 

Enviados por: Correspondencia de Prensa- 11 de febrero de 2013
Colectivo Militante - Agenda Radical- Montevideo - Uruguay



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